Qué hacer inmediatamente en el lugar de los hechos
Detente, quédate donde estás y evalúa la situación
Si su vehículo puede circular y está obstaculizando el tráfico, muévalo al arcén más cercano o a un lugar seguro para evitar colisiones secundarias. Encienda las luces de emergencia de inmediato. Si dispone de bengalas o triángulos de emergencia y puede colocarlos de forma segura, hágalo para advertir a los conductores que se aproximan.
Si tu vehículo no es seguro para conducir o no puedes moverlo, quédate dentro con el cinturón de seguridad abrochado hasta que llegue la ayuda, a menos que huelas humo o veas fuego. Estar fuera del vehículo en una vía con mucho tráfico es extremadamente peligroso.
Llamar al 911 siempre es lo correcto
En muchos estados —entre ellos Arkansas, Misuri y Oklahoma— existe la obligación legal de denunciar los accidentes que provoquen lesiones o daños materiales importantes. Pero, más allá de la obligación legal, el informe policial servirá como prueba independiente fundamental si decides emprender acciones legales contra el conductor culpable y su aseguradora.
Si la policía no puede acudir al lugar de los hechos (lo cual puede ocurrir en algunas jurisdicciones en caso de condiciones climáticas adversas o un gran volumen de llamadas), debe dirigirse a la comisaría más cercana para presentar una denuncia lo antes posible. Asegúrese de pedirle al agente el número de denuncia para poder obtener una copia más adelante.
Hazte un chequeo, aunque te sientas bien
Comprueba si tú o tus pasajeros tienen alguna lesión. Recuerde que la adrenalina es un potente analgésico. Es posible que haya sufrido un latigazo cervical, una hemorragia interna o una conmoción cerebral sin sentir un dolor intenso de inmediato. Si está lesionado, no intente hacerse el valiente ni restarle importancia. Rechazar la atención médica en el lugar del accidente es un error común que las compañías de seguros suelen utilizar más tarde para argumentar que usted no estaba realmente lesionado. Cuando lleguen los técnicos de emergencias médicas (EMT), sea honesto sobre cada síntoma, por leve que parezca.
Aunque te sientas bien, recuerda que siempre existe la posibilidad de que hayas sufrido lesiones que aún no se notan. Es recomendable que te revisen en la sala de emergencias o en un centro de atención de urgencias, sin importar lo bien que te sientas en este momento. Así te aseguras de que cualquier lesión que hayas sufrido sea tratada adecuadamente y tendrás un registro que las vincule con el accidente. Si no te atienden hasta que la lesión se haga evidente en uno o dos días, la compañía de seguros podría usar incluso ese breve retraso para cuestionar si el accidente realmente la causó.
Cómo interactuar con el otro conductor
Debes intercambiar cierta información con el otro conductor:
- Nombre completo e información de contacto
- Nombre de la compañía de seguros y número de póliza
- Número de licencia de conducir
- Número de matrícula y marca/modelo del vehículo
Mantén la conversación breve, educada y ceñida estrictamente a los hechos. Muchas personas se disculpan por instinto tras un choque, independientemente de quién haya tenido la culpa. Resiste ese impulso. Frases como “Lo siento mucho” o “No te vi” pueden malinterpretarse como una admisión de culpa.
Si el otro conductor se muestra agresivo, se niega a facilitar información o parece estar bajo los efectos del alcohol o las drogas, regresa a tu vehículo, cierra las puertas con llave y espera a la policía. Por el contrario, si se muestra arrepentido y amable y te sugiere “resolver esto sin involucrar a las aseguradoras” para no aumentar las primas, no aceptes. Protégete documentando todo y siguiendo los procedimientos oficiales, independientemente de lo cooperativo que parezca el otro conductor.
Preservar las pruebas antes de que desaparezcan
Fotografiar y grabar la escena
Tu teléfono inteligente es tu mejor herramienta para conservar pruebas. Toma fotos de todo, incluyendo:
- Daños en todos los vehículos: primeros planos de arañazos y abolladuras, y planos generales que muestran el punto de impacto.
- El entorno: marcas de frenada, cristales rotos, condiciones meteorológicas, señales de tráfico y peligros en la carretera.
- Lesiones: cortes visibles, moretones o quemaduras causadas por el airbag.
- Contexto: la posición de los automóviles con respecto a las marcas viales y a la intersección.
Las fotos tomadas inmediatamente después de un accidente tienen mucho más valor que las tomadas días después. Es probable que los escombros dejados por el choque se retiren en cuestión de horas, que los vehículos sean remolcados y que las condiciones de la carretera cambien drásticamente en un período relativamente corto.
Testigos y pruebas de terceros
Los testigos independientes son sumamente valiosos desde el punto de vista legal, ya que no tienen ningún interés en el resultado. Si alguien se detiene a ayudarte, pídele su nombre y su número de teléfono. El hecho de que un tercero neutral confirme tu versión de los hechos puede impedir que la compañía de seguros niegue su responsabilidad.
Además, fíjate si hay cámaras de vigilancia. Es posible que los comercios cercanos, los semáforos o las cámaras de los timbres en las calles residenciales hayan grabado el accidente. Anota su ubicación para que tu abogado pueda solicitar las grabaciones antes de que se borren.
Cómo documentar tu recuperación y tus pérdidas
Tu historial médico refleja tu evolución clínica, pero no refleja cómo la lesión afecta tu vida cotidiana. Lleva un diario de recuperación en el que puedas detallar:
- Niveles de dolor en el día a día.
- Actividades que ya no puedes realizar (por ejemplo, levantar a tus hijos, hacer ejercicio, dormir cómodamente).
- Días de trabajo perdidos e ingresos no percibidos.
- Gastos de bolsillo, como copagos, medicamentos de venta libre y gastos de desplazamiento a las citas.
La memoria se desvanece rápidamente. Un diario ofrece pruebas concretas de tu dolor y sufrimiento cuando llega el momento de negociar un acuerdo.
Cómo tratar con las compañías de seguros
Cómo notificar el accidente a tu propia aseguradora
Notifique a su compañía de seguros lo antes posible. La mayoría de las pólizas establecen plazos estrictos para informar de los accidentes. Limítese a los datos básicos: dónde ocurrió, cuándo ocurrió y quiénes estuvieron involucrados.
Contacto de la aseguradora del otro conductor
Es probable que recibas una llamada del perito de seguros del conductor culpable poco después del accidente. Puede que se muestren amables y preocupados, pero recuerda: su objetivo es pagarte lo menos posible. Es posible que te ofrezcan un cheque de liquidación rápida para “ayudarte con las cuentas”. No firme nada y no acepte ningún pago sin asesoramiento legal. Estas ofertas iniciales casi siempre son mucho más bajas que el costo real de su atención médica y los salarios perdidos. Es posible que aún no comprenda el verdadero alcance de sus lesiones o cómo afectarán su capacidad para ganarse la vida o su calidad de vida. Una vez que llegue a un acuerdo, su caso se cerrará para siempre. No podrá pedir más dinero más adelante si sus lesiones resultan ser peores de lo esperado.
Errores comunes que hay que evitar después de un accidente
En los días, semanas y meses posteriores al accidente, debes hacer un esfuerzo consciente por evitar los errores más comunes que podrían generar dudas sobre tus lesiones y sobre tu credibilidad:
- No seguir todas las indicaciones médicas: No acudir a las citas de seguimiento, no surtir las recetas o ignorar las indicaciones de tus médicos da a entender que tus lesiones no son reales.
- Publicar en las redes sociales: Las fotos en las que sales sonriendo durante la cena o “marcando tu presencia” en el gimnasio pueden utilizarse para argumentar que no estás lesionado o que tus lesiones no son tan graves como afirmas. Mantente alejado de las redes sociales hasta que se resuelva tu caso.
- Esperar demasiado para buscar asesoramiento legal: Las pruebas desaparecen y los recuerdos se desvanecen. Cuanto antes se ponga en contacto con uno de nuestros abogados expertos en lesiones personales, antes podremos tomar las medidas necesarias para preservar las pruebas que se necesitan para demostrar su reclamo.
- Suponiendo que la aseguradora “lo gestionará de manera justa”: Los seguros son un negocio. El perito del conductor culpable tiene un único objetivo: ahorrarle dinero a la compañía, aunque eso te perjudique a ti y a tu familia.
Después del accidente: podemos ayudarte a ponerte en camino hacia la recuperación
Tras un accidente automovilístico, necesitas un defensor tenaz que cuente con los conocimientos y la experiencia necesarios para enfrentarse a la compañía de seguros del conductor culpable y a su poderoso equipo legal, y que luche sin descanso para conseguir la indemnización que te mereces.
Podemos garantizar la igualdad de condiciones. Nuestros abogados especializados en lesiones personales de Arkansas han conseguido millones de dólares en veredictos y acuerdos para nuestros clientes; además, conocen el funcionamiento de las compañías de seguros y saben cómo hacer que cumplan con sus obligaciones.
Póngase en contacto con el bufete de abogados Caddell Reynolds llamando al 800-671-4100 o a través de nuestra página web para obtener una evaluación gratuita y sin compromiso de su caso. Escucharemos su historia, determinaremos si tiene una reclamación válida y le ayudaremos a comprender sus opciones para que pueda tomar las decisiones más adecuadas para usted y su familia.